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viernes, 14 de agosto de 2020

La Exclusiva Biblia del Nuevo Mundo


9 PROPÓSITOS DE LA BIBLIA NUEVO MUNDO DE LOS «TESTIGOS DE JEHOVA» DE TERGIVERSAR LA PALABRA DE DIOS
DISMINUYENDO LA PERSONA DE JESUCRISTO .
Cristo es el todo y en todos.
Colosenses 3:11
Como la Biblia se muestra tan unánime en presentar a Cristo como Dios verdadero, desde las profecías mesiánicas del Antiguo Testamento hasta el Apocalipsis, los traductores de la Biblia del Nuevo Mundo muestran una verdadera manía en detectar cualquier pasaje sospechoso, apresurándose a modificar el texto para ajustarlo a su menguado concepto de la persona de nuestro Señor Jesucristo.
1. REDUCEN A CRISTO A POCO MÁS QUE
UN HOMBRE .
Notemos dos detalles en el conocido salmo mesiánico 110.
Todas las Biblias, en diversos idiomas,
que hemos consultado, traducen:
«Tu pueblo, serálo de buena voluntad (o se te ofrecerá voluntariamente) en el día de tu poder».
Pero la Biblia del Nuevo Mundo dice:
«Tu pueblo se ofrecerá de buena gana en el día de tu fuerza militar».
Como si el poder del Mesías divino tuviera que depender de fuerzas militares humanas, cuando leemos que las armas serán suprimidas (Is 2:3), porque ya no serán necesarias, y los hombres
«no se ensayarán más para la guerra».
En el v. 4 del mismo salmo traducen:
«Jehová ha jurado, y no sentirá pesar, ¡Tú eres sacerdote hasta tiempo indefinido!».
En todas las Biblias leemos: «Tú eres sacerdote para siempre».
Pero los tristemente llamados
«TESTIGOS DE JEHOVA», que no creen en la divinidad esencial de Cristo, hacen del Mesías una especie de gobernante y sacerdote condicional, cuyo cargo parece como si no se atrevieran a decir que será para siempre, sino por tiempo indefinido. Cual si dudaran de la misma lealtad de Jesucristo al Dios soberano. Pero la palabra es: «OLAM», que significa «eternidad».
2. SEPARAN, CONTRA TODA REGLA GRAMATICAL, LA PERSONA DE DIOS DE LA DE CRISTO .
«Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y
Salvador Jesucristo», leemos en Tito 2:13.
Los llamados «TESTIGOS DE JEHOVA» traducen así este texto:
«Mientras aguardamos la feliz esperanza y la gloriosa manifestación del gran Dios y de nuestro Salvador Cristo Jesus (VNM).
Pero añadir «de» antes de «Salvador» es una interpolación ideada para alterar sustancialmente el sentido, pues las escrituras griegas afirman textualmente: «tou megalou Theou kai Soteros emon
Christou Iesou»; es decir, exacta y fielmente: «del gran Dios y Salvador».
El artículo no se repite delante de «Salvador».
«Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que habéis alcanzado, por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, una fe igualmente preciosa que la nuestra» (2 P 1:1).
La versión Nuevo Mundo traduce este versículo:
«Simón Pedro, esclavo y apóstol de Jesucristo, a los que han obtenido una fe, tenida en privilegio igual a la nuestra, por la justicia de nuestro Dios y del Salvador Jesucristo».
Aquí vemos la misma alteración observada en Tito para separar también lo que va unido en el original.
El texto griego dice así literalmente: «tou Theou emon kai Soteros Iesou Christou»: «del Dios nuestro y Salvador Jesucristo».
Por consiguiente, es más conforme a la gramática griega traducir: «de nuestro Dios y Salvador Jesucristo», pues el artículo tampoco es repetido aquí delante de «Salvador».
Por otra parte, ¿por qué los traductores de la versión Nuevo Mundo no pusieron «del» entre corchetes, delante de la última cláusula, «Salvador Jesucristo», según exigía el respeto al texto griego literal, del que dicen querer hacer gala en su Prólogo de dicha traducción?
(La misma falta de honradez notamos en el «de» de Tito).
Fórmulas semejantes se encuentran también en 2 Pedro 1:11; 2:20 y 3:18, que la versión Nuevo Mundo traduce correctamente: «el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo»; «un conocimiento exacto del Señor y Salvador Jesucristo»; «el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo». ¿Por qué, pues, si en estos tres casos tradujeron bien, no lo hicieron igual en el
v. 1 del cap. 1 de esta misma carta de Pedro?
Porque en estos últimos casos los dos títulos se refieren a Jesús y no le unen e identifican con Dios, como en los casos anteriores.
En cambio, en el texto original del primero se afirma con toda claridad la identidad de naturaleza de Dios y de Cristo cuando se lee según la traducción correcta del griego.
El mismo caso se da en 2 Pedro 1:1, donde leemos «Por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo», y de nuevo los «Testigos» añaden un «del» que no existe en el original griego entre las palabras «Dios y Salvador».
3. SUPRIMEN LA GLORIA DE CRISTO .
El apóstol San Pablo escribe:
«En los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios» (2 Co 4:4).
Los «russellistas» no quieren que Cristo tenga gloria, y en su Traducción del Nuevo Mundo vierten este texto así:
«Entre quienes el dios de este sistema de cosas ha cegado las mentes de los incrédulos, para que la iluminación de las gloriosas buenas nuevas acerca del Cristo, que es la imagen de Dios, no
resplandezca a través (a ellos)».
Pero el original griego dice:
«ton photismon tou euaggeliou tes doxes tou Christou»: «el resplandor del Evangelio de la gloria de Cristo».
Cristo mismo afirma su gloria al decir: «Ahora, pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese… Padre, aquellos que me has dado, quiero
que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado» (Jn 17:5 y 24).
También Sal.24:7-10 con 1 Cor.2:7-8.
4. SUPRIMEN LA ADORACIÓN AL SEÑOR JESUCRISTO .
«Y cuando entraron en la casa vieron al niñito con María su madre, y, cayendo, le rindieron homenaje» (Mt 2:11. VNM).
«Y cuando lo vieron le rindieron homenaje, mas algunos dudaron» (Mt 28:17. VNM).
«Entonces dijo él: “Pongo fe en él, Señor”. Y le rindió homenaje» (Jn 9:38. VNM).
El apóstol Juan ratifica esta igualdad divina que hace que Dios y Cristo sean uno en esencia, cuando escribe:
«Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la
vida eterna»: «outos estin ho alethinos Theos kai zoe aionios» (1 Jn 5:20).
Pero también los «russellistas» han tergiversado maliciosamente este texto al traducir:
«Pero nosotros sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado capacidad intelectual para que adquiramos el conocimiento del verdadero. Y estamos en unión con el verdadero, por medio de
su Hijo Jesucristo. Este es el Dios verdadero y vida eterna» (VNM).
La expresión «unión con» es otra interpolación injustificada, tampoco señalada con los corchetes.
Y la frase «por medio de» cambia el sentido exacto del texto original, porque la preposición griega «en» que aquí se usa, por el contexto, significa «en», y en consecuencia no es correcto darle el valor de «dia» («por medio de»).
Sin embargo, a pesar de todos sus errores y deficiencias, la Traducción del Nuevo Mundo termina aquí afirmando literalmente que Cristo es Dios:
«Este (Jesucristo) es el Dios verdadero y vida eterna».
En estos textos aparece la palabra «prosekunesan» o «prosekunesen», aplicada a Cristo, que la versión Nuevo Mundo ha vertido —deliberadamente— por «rendir homenaje», cuando el vocablo
original griego significa primordialmente: «adorar arrodillándose», porque la expresión «proskuneseis», literalmente, tiene el sentido de indicar un encorvamiento del cuerpo.
En cambio, en Mateo 4:9 («proskuneses»), Lucas 4:8 («proskuneseis»), Juan 4:20 («proskunein»),
aplicado a Dios, y Hebreos 1:6 («proskunesatosan»), aplicado a Cristo, se han traducido correctamente dichos términos por: «adoración», «adorar» y «adoren».
La razón de estos cambios malintencionados es obvia: los traductores de la versión Nuevo Mundo
no quieren reconocer que Cristo recibe la misma clase de adoración que se tributa a Dios.
Dios autoriza la adoración divina de Cristo.
Por eso en Juan 5:23 leemos: «Para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo no honra al Padre que le envió».
Lamentablemente, también aquí los «TESTIGOS DE JEHOVA» han alterado el sentido del texto, introduciendo una partícula que parece insignificante: «Para que todos honren al Hijo así como
honran al Padre». Leído superficialmente se diría que el significado es idéntico; pero si se observa bien la traducción se verá que no dice lo mismo y notaremos en seguida la diferencia: la partícula
«así», interpolada en la versión Nuevo Mundo, desvirtúa la identidad de adoración debida a ambas Personas.
5. NO QUIEREN QUE CRISTO SEA LA FUENTE DE LA VIDA .
«Por medio de él (el Verbo) era vida, y la vida era la luz de los hombres» (Jn 1:4. VNM).
El texto original griego dice: «en auto zoé en»: «en Él estaba la vida», o más literalmente: «en Él (la) vida era».
La primera palabra griega («en») significa aquí «en» o «entre»; pero no «por medio de», que no aparece en nuestro versículo. La expresión original indica, pues, que el Verbo no es un mero transmisor de la vida (como pretenden hacer creer los «Testigos» con su traducción), sino que la posee «en» Sí mismo.
La misma idea vemos en Juan 5:26: «Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo». «Yo soy la vida», dice Cristo. «Matasteis al Autor de la vida»,
dijo Pedro. «Cristo, vuestra vida»,
escribió Pablo. Por lo tanto, Cristo es la fuente de la vida y Él es también quien la sustenta (Hb 1:3).
6. DESVIRTÚAN LA IDENTIDAD DIVINA .
existente entre el Padre y el Hijo
«De modo que la Palabra vino a ser carne y residió entre nosotros, y tuvimos una vista de su gloria, gloria como la que
pertenece a un hijo unigénito de parte de un padre; y estaba lleno de bondad inmerecida y verdad» (Jn 1:14. VNM).
Las frases que hemos impreso en letra redonda no se hallan en el texto original griego; son interpolaciones para modificar el verdadero sentido.
El versículo debe decir textualmente: «Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como de unigénito de Padre), lleno de gracia y de verdad».
Asimismo, la versión Nuevo Mundo vierte Juan 7:29 así:
«Yo lo conozco porque soy representante de parte de él, y Aquel me envió».
Aquí los traductores han interpolado la palabra «representante» con objeto de implicar subordinación personal de Cristo con respecto al Padre.
Sin embargo, el texto griego original dice exactamente: «Yo conozco a Él, porque de junto a Él soy y Aquel me envió». Es decir: en este versículo se afirma claramente la identidad divina existente entre el Padre y el Hijo.
Mencionemos ahora otros tres versículos más que la versión Nuevo Mundo traduce igualmente mal
para disminuir la fuerza del original griego, que claramente revela también la perfecta identidad del Hijo con el Padre: Juan 10:38 y 14:10-11.
«Pero si las hago (las obras), aun cuando no me crean a mí, crean las obras, a fin de que lleguen a saber y continúen sabiendo que el Padre está en unión conmigo y yo estoy en unión con el Padre».
«¿No crees que yo estoy en unión con el Padre y el Padre está en unión conmigo? Las cosas que les digo a ustedes no las hablo de por mí; sino que el Padre que permanece en unión conmigo está haciendo sus obras».
«Créanme que yo estoy en unión con el Padre y el Padre está en unión conmigo».
La traducción del Nuevo Mundo ha interpolado «unión con», que no se halla en los textos griegos.
Literalmente, el griego original dice: «en emoi ho Pater kago en to Patri»: «en mí el Padre y yo en el Padre» (Jn 10:38); «ego en to Patri kai ho Pater en emoi»: «yo en el Padre y el Padre en mí» (Jn
14:11).
Veamos otro botón de muestra:
«Presten atención a ustedes mismos y a todo el rebaño, entre el cual el espíritu santo los ha nombrado superintendentes para pastorear la congregación de Dios, que él compró con la sangre del (Hijo) suyo» (Hch 20:28. VNM).
Aquí los traductores de la versión Nuevo Mundo han hecho varios arreglos.
Han escrito «espíritu santo» en minúscula; han sustituido la palabra griega «episkopous», «obispos», por el término «superintendentes»; han cambiado el vocablo «ekklesian», «iglesia», por la expresión «congregación». Y, finalmente, han añadido la interpolación «Hijo», encerrando esta vez la inserción
entre corchetes; pero, lejos de complementar el sentido del texto para una mejor comprensión del mismo, modifica totalmente el significado del original, porque el griego dice:
«tou aimatos tou idiou», es decir, exactamente: «de la sangre (la) propia», haciendo alusión a Dios.
Ahora bien: Dios es Espíritu, y como un espíritu carece de sangre, es evidente que el texto únicamente puede referirse a Cristo, el cual, al ser Dios hecho Hombre, tuvo sangre humana en virtud de su encarnación.
7. NIEGAN QUE CRISTO SEA DIOS BENDITO SOBRE TODAS LAS COSAS .
Los «TESTIGOS DE JEHOVA» vierten Romanos 9:5 así:
«a quienes pertenecen los antepasados y de quienes (provino) Cristo según la carne: Dios, que está sobre todos (sea) bendito para siempre. Amén».
Con la interpolación «sea», que no se encuentra en el griego, se cambia por completo el sentido del original, que dice «ho on», y es participio del verbo ser, que, como ya sabemos, significa: «el que es»
o «el siendo», expresión que aquí aplica a Cristo la divinidad.
Amañando de este modo el texto con sutileza diabólica, los «russellistas» pretenden que el versículo diga una cosa muy diferente y aun contraria de lo que afirma el griego.
De esta manera, pues, la traducción del Nuevo Mundo consigue transformar el atributo de Cristo en una oración exclamativa, independiente del texto, con objeto de que, al anular así la relación atributo-sujeto, que aparece claramente en el griego entre Dios y Cristo, el lector no atribuya a Cristo la deidad que el original le confiere.
El texto griego dice: «ho on epi panton Theos eulogetos eis tous aionas, amen»: «el siendo, sobre todas (las cosas), Dios bendito por los siglos, amén».
Asimismo, nuestros textos recibidos están de acuerdo con el griego del The Emphatic Diaglott, en cuyo original de Romanos 9:5 también se afirma que Cristo es Dios digno de alabanza.
8. SUSTITUYEN EL NOMBRE «SEÑOR» POR «JEHOVA» PARA DESPOJAR A CRISTO DE SU SEÑORIO .
La palabra griega «Kurios», «Señor» (que en hebreo es «Adonai»), se usa en el Nuevo Testamento para referirse a la Deidad, sea hablando del Padre, del Hijo o del Espíritu Santo; aunque,
preferentemente, se aplica a Cristo. «Adonai», literalmente es en hebreo «Mis Señor»; de «Adon», «Señor», y «ai», «Mis». Y aunque se traduce o pronuncia en singular, esta expresión significa «Mis
Señores». El detalle no deja de ser curioso, porque si bien es verdad que algunos ven aquí un plural de plenitud, fuerza y poder, o un plural de intensidad semítico para recalcar enfáticamente la idea trascendental de la Divinidad como quien encierra en sí la plenitud del ser y de todos los atributos,también es cierto que, al parecer, se trata de un plural que incluye la trinidad de Personas divinas,
pues el plural de majestad era desconocido entre los hebreos y solo fue transmitido más tarde como propio de los reyes persas y griegos.
«Kurios» es un adjetivo que significa tener poder o autoridad, y es usado como nombre.
También tiene el sentido de dueño.
En Lucas 19:33-34, por ejemplo, se habla de los dueños del pollino y del Dueño: en griego «kurioi» y «Kurios».
En Lucas 8:39 leemos: «“Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo”. Y él se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él».
En este pasaje, Cristo asume el título de Señor (Dios) según el contenido del Antiguo Testamento.
Véase también el Salmo 66:16. Ambos pasajes son paralelos.
Este pasaje lo traducen los testigos correctamente porque pueden darle explicación de que Dios hacía los milagros por medio de Jesús, no que Jesús fuese Dios.
Ahora bien, en los 14 primeros versículos del capítulo 14 de la Epístola a los Romanos, en los textos originales aparece 11 veces el vocablo «kurios», «Señor», aplicado a Cristo. El v. 9 nos da la clave de todo el contexto.
Y también en el v. 14.
Pero está más que demostrado que los « TESTIGOS DE JEHOVA» son expertos en falsificaciones bíblicas; porque los traductores de la versión Nuevo Mundo han sustituido aquí ocho veces el término «Kurios» por el nombre «Jehová». (El lector puede hacer de por sí la debida comprobación).
Es un artificio satánico para despojar a Cristo de su Señorío, ya que en los Evangelios los apóstoles llamaban constantemente Señor a Jesús, y no les conviene que el mismo título se encuentre aplicado instintivamente a Dios y a Jesucristo.
Sin embargo, ¿por qué los «russellistas» han vertido correctamente el último versículo?
Veamos lo que dice el texto: «Yo sé y estoy persuadido en el Señor Jesús de que nada de sí mismo es contaminado» (Rm 14:14. VNM).
¿Qué habría dicho este versículo si los «Testigos» hubieran prolongado hasta aquí su táctica de sustituciones?
«Yo sé y estoy persuadido en el Jehová Jesús de que nada de sí mismo es
contaminado». (Y esto de ningún modo les convenía).
Comparemos ahora Romanos 10:9 y 13. «Porque todo el que invoque el nombre de Jehová será salvo» (v. 13. VNM).
El texto griego dice «Kuriou», «Señor».
Talvez esta traducción pudiera
justificarse alegando que se trata de una cita del Antiguo Testamento, Joel 2:32, y allí, en efecto, aparece el nombre de Jehová en el original hebreo.
Pero, en cambio, la Traducción del Nuevo Mundo vierte el v. 9 así: «Porque si declaras públicamente aquella palabra en tu propia boca, que Jesús es Señor, y ejerces fe en tu corazón en que Dios lo
levantó de entre los muertos, serás salvado».
El griego pone, efectivamente, «Kurion», «Señor».
¿Por qué aquí los «Testigos» han respetado el original?
La razón es obvia: para eludir el compromiso de verse obligados a traducir:
«Porque si declaras públicamente aquella palabra en tu propia boca, que Jesús es Jehová…».
Además, salta a la vista, según estos textos, que si para salvarse hay que invocar el nombre del Señor, título reverente que los escritores sagrados confieren a Jehová, y luego vemos que ese Señor resulta ser también Jesús, por cuanto el mismo título divino le es aplicado igualmente a Él, ¿no equivale esto a reconocer claramente que ambos son iguales, puesto que de otro modo no podrían compartir idénticos atributos, exclusivos de la Deidad?
El apóstol Pablo enfáticamente nos dice:
«Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo» (1 Co 12:3).
Y afirma también en Efesios 4:5 que tenemos un solo Señor.
¿Por qué, pues, los russellistas le niegan ese título?
El que no honra al Hijo no honra al Padre —nos dice Jesucristo mismo (Jn 5:23)—. ¿Por qué?
Porque Él conocía y sabía mejor que los russellistas la profunda identificación entre ambas personas divinas en el seno de la divinidad única y esencial, ello es lo que le hace exclamar: «Yo y el Padre una cosa somos» (Jn10:30).
Literalmente: “Yo y el Padre uno somos”.
9. HACEN DEL CREADOR UNA COSA CREADA .
Un cúmulo de interpolaciones en cadena se ha introducido en el primer capítulo de la Epístola a los Colosenses para negar la divinidad de Jesucristo.
Es verdad que aquí los traductores de la versión Nuevo Mundo han colocado las palabras añadidas entre corchetes.
Pero dichas interpolaciones tienen
como finalidad cambiar el sentido del original:
«Porque por medio de él todas (las otras) cosas fueron creadas en los cielos y sobre la tierra, las cosas visibles y las cosas invisibles, no importa que sean tronos, o señoríos, o gobiernos, o
autoridades. Todas (las otras) cosas han sido creadas mediante él y para él» (Col 1:16. VNM).
Según esta traducción, Cristo no sería Dios, porque lo consideran una cosa creada con anterioridad a «(las otras)» cosas.
Pero estas dos palabras, «las otras», no se hallan en el texto original griego.
Esta expresión se encuentra intercalada cinco veces hasta el v. 20 y está en abierta contradicción con Juan 1:3, 1 Corintios 8:6 y Hebreos 2:10.
Con razón San Agustín ya argumentaba en su Tratado I sobre Juan de esta manera: «Si el Verbo de Dios fue creado, ya no fueron creadas por Él todas las cosas.
Y si otro Verbo, no creado, lo creó, este
es el Verbo de Dios que se encarnó».
Pero el manifiesto propósito de los «Testigos de Jehová» de tergiversar la Palabra de Dios según su conveniencia llega al colmo cuando en su libro
¿Qué ha hecho la religión para la Humanidad?
transcriben estos mismos textos sin separar con corchetes las palabras añadidas, para hacer así creer
al confiado lector que se trata de una traducción directa y exacta de la Sagrada Escritura auténtica.
Por otra parte, sabemos que en Lógica y en Matemáticas hay un principio indiscutible que «si dos cosas son iguales a una tercera, son iguales entre sí». Es decir: si A es igual a 5 y B es también igual a 5, significa que A y B son iguales entre sí, aunque estas letras en su forma exterior sean aparentemente diferentes.
Trasladando este principio lógico-matemático a lo espiritual, comparemos Isaías 44:24 y
Apocalipsis 4:11 con Juan 1:3 y Colosenses 1:16. Y tendremos que si, según la Biblia, Jehová creó
todas las cosas y el Verbo también creó todas las cosas, matemáticamente significa, sin discusión alguna, que JEHOVÁ Y EL VERBO SON IGUALES EN EL ACTO DIVINO CREADOR. Isaías 43:10-11;44:6; 45:5, 12, 18, 21-22 y 48-13.
Asimismo, de acuerdo con Juan 1:3, notemos que nada fue creado sin que Cristo lo hiciera.
Por lo tanto, Cristo no pudo haber sido creado porque Él creó todo lo creado, sin excepción de ninguna cosa.
Con amor en Cristo Jesús tú hermano Moises Barrios.

martes, 4 de agosto de 2020

La Fe de Abraham y la Sumisión de Isaac

LA OBEDIENCIA





















LA VERDADERA FE, SE MANIFIESTA MEDIANTE LA OBEDIENCIA
Isaac, que iba a ser sacrificado, cargó con la leña; el padre llevó el cuchillo y el fuego, y juntos ascendieron a la cima del monte. El joven iba silencioso, deseando saber de dónde vendría la víctima, ya que los rebaños y los ganados habían quedado muy lejos.
Finalmente dijo: “Padre mío, ... he aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto?”
¡Oh, qué prueba tan terrible era ésta! ¡Cómo hirieron el corazón de Abrahán esas dulces palabras: “Padre mío!”
No, todavía no podía decirle, así que le contestó: “Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío.” Génesis 22:5-8.
En el sitio indicado construyeron el altar, y pusieron sobre él la leña. Entonces, con voz temblorosa, Abrahán reveló a su hijo el mensaje divino. Con terror y asombro Isaac se enteró de su destino; pero no ofreció resistencia. Habría podido escapar a esta suerte si lo hubiera querido; el anciano, agobiado de dolor, cansado por la lucha de aquellos tres días terribles, no habría podido oponerse a la voluntad del joven vigoroso. Pero desde la niñez se le había enseñado a Isaac a obedecer pronta y confiadamente, y cuando el propósito de Dios le fué manifestado, lo aceptó con sumisión voluntaria. Participaba de la fe de Abrahán, y consideraba como un honor el ser llamado a dar su vida en holocausto a Dios. Con ternura trató de aliviar el dolor de su padre, y animó sus debilitadas manos para que ataran las cuerdas que lo sujetarían al altar.
Por fin se dicen las últimas palabras de amor, derraman las últimas lágrimas, y se dan el último abrazo. El padre levanta el cuchillo para dar muerte a su hijo, y de repente su brazo es detenido.
Un ángel del Señor llama al patriarca desde el cielo: “Abraham, Abraham.” El contesta en seguida: “Heme aquí.”
De nuevo se oye la voz: “No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; que ya conozco que temes a Dios, pues que no me rehusaste tu hijo, tu único.” Vers. 11, 12.
Entonces Abrahán vió “un carnero a sus espaldas trabado en un zarzal,” y en seguida trajo la nueva víctima y la ofreció “en lugar de su hijo.” Lleno de felicidad y gratitud, Abrahán dió un nuevo nombre a aquel lugar sagrado y lo llamó “Jehová Yireh,” o sea, “Jehová proveerá.” Vers. 13, 14.
En el monte Moria Dios renovó su pacto con Abrahán y confirmó con un solemne juramento la bendición que le había prometido a él y a su simiente por todas las generaciones futuras.
“Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único; bendiciendo te bendeciré, y multiplicando multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo, y como la arena que está a la orilla del mar; y tu simiente poseerá las puertas de sus enemigos: en tu simiente serán benditas todas las gentes de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.” Vers. 16-18.
“Abrahán creyó a Dios, y le fué imputado a justicia, y fué llamado amigo de Dios.” Santiago 2:23.
“Los que son de fe, los tales son hijos de Abraham.” Gálatas 3:7.
Pero la fe de Abrahán se manifestó por sus obras. “¿No fué justificado por las obras Abraham, nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? ¿No ves que la fe obró con sus obras, y que la fe fué perfecta por las obras?” Santiago 2:21, 22.
Son muchos los que no comprenden la relación que existe entre la fe y las obras. Dicen: “Cree solamente en Cristo, y estarás seguro. No tienes necesidad de guardar la ley.” Pero la verdadera fe se manifiesta mediante la obediencia.
Cristo dijo a los judíos incrédulos: “Si fuerais hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais.” Juan 8:39.
“Oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.” Génesis 26:5.
“La fe, si no tuviere obras, es muerta en sí misma.” Santiago 2:17.
“Este es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son penosos.” 1 Juan 5:3.
Mediante símbolos y promesas, Dios “evangelizó antes a Abraham.” Gálatas 3:8. Y la fe del patriarca se fijó en el Redentor que había de venir.
Cristo dijo a los judíos: “Abraham vuestro padre se gozó por ver mi día; y lo vió, y se gozó.” Juan 8:56. El carnero ofrecido en lugar de Isaac representaba al Hijo de Dios, que había de ser sacrificado en nuestro lugar. Cuando el hombre estaba condenado a la muerte por su transgresión de la ley de Dios, el Padre, mirando a su Hijo, dijo al pecador: “Vive, he hallado un rescate.”
Fué para grabar en la mente de Abrahán la realidad del Evangelio, así como para probar su fe, por lo que Dios le mandó sacrificar a su hijo. La agonía que sufrió durante los aciagos días de aquella terrible prueba fué permitida para que comprendiera por su propia experiencia algo de la grandeza del sacrificio hecho por el Dios infinito en favor de la redención del hombre. Ninguna otra prueba podría haber c
La imagen puede contener: una o varias personas, texto que dice ""Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto?" Génesis 22:7 AMERICA"La imagen puede contener: una o varias personas, texto que dice ""Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto?" Génesis 22:7 AMERICA"
ausado a Abrahán tanta angustia como la que le causó el ofrecer a su hijo.
Dios dió a su Hijo para que muriera en la agonía y la vergüenza. A los ángeles que presenciaron la humillación y la angustia del Hijo de Dios, no se les permitió intervenir como en el caso de Isaac. No hubo voz que clamara: “¡Basta!” El Rey de la gloria dió su vida para salvar a la raza caída. ¿Qué mayor prueba se puede dar del infinito amor y de la compasión de Dios? “El que aun a su propio Hijo no perdonó, antes le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” Romanos 8:32.
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Fuente:
Ellen White, Historia de los Patriarcas y Profetas, capítulo 13, la Prueba de la Fe.

viernes, 24 de julio de 2020

El Papel de los Adventistas en el Conflicto Final

MALACHI MARTÍN SEÑALA A LOS ADVENTISTAS COMO LOS ÚNICOS OPOSITORES AL PAPADO
Malachi Martín un jesuita más católico que el Papa, sostiene en su libro “las llaves de esta sangre” que los Adventistas son los únicos opositores al papado, y que esto de alguna manera le estorba para establecer el Nuevo Orden mundial. Las llaves de esta sangre, un libro donde Martin expresa las bases para gobernar el mundo con la falsa religión Romana.
NOTEMOS LAS PALABRAS DE MARTÍN
Malachi Martin dice: "Los adventistas se formaron, según él, en un contexto de rebelión contra la autoridad y el privilegiado poder de enseñanza de la iglesia romana. Habiendo subido a gatas en el "avance de la caravana geo-religiosa" de la iglesia papal, el adventismo ha permanecido donde desembarcó, reteniendo sus profundas objeciones a la autoridad y a la persona de Juan Pablo.Al echar una mirada a esta rebeldía, él toma la posición de que el adventismo "contiene algo de toda la revelación de Dios para su iglesia, la cual puso bajo el cuidado de Pedro. En el día de recompensa y castigo, que todos estos grupos esperan (incluyendo los adventistas), cualquiera sea el elemento de la verdadera religión que cada uno sostiene, sin duda serán integrados en una profesión de completa fe en Cristo" (M. Martin, The Keys of This Blood [Las llaves de esta sangre], p. 287).
De manera en que M. Martin define los términos internos y contextuales, que el catolicismo romano absorberá al adventismo del séptimo día. Según Martín sostiene que los grupos, como el de los adventistas,
“... están destinados a sufrir una serie de impactos y mutaciones al adaptarse de grado o por la fuerza al nuevo globalismo que emana de otros grupos más poderosos. Es imposible que cualquiera de ellos (los grupos que difieren con Roma) pueda mantenerse con fuerza vibrante y progresiva, a menos que permitan que sus principios se amplíen más allá de los confines tradicionalmente observados. Los individuos entre ellos podrán por un tiempo mantenerse restringidos. Pero inevitablemente, como grupo tendrán que enfrentar alternativas extremas. O se globalizan realmente y por completo y son capaces de colaborar en edificar la estructura geopolítica o, como grupo, permanecen firmes, reducidos en números e influencia y finalmente pierden su identidad como parte operante en el nuevo orden" (ver Malchi Martín Las llaves de esta sangre p. 291, 292).
¿QUE TRATA DE DECIR AQUÍ MARTÍN?
Sencillo, trata de decir que si los Adventistas no se someten por las buenas al gobierno universal del papado, tendrán que someterse por la fuerza. En pocas palabras Martín está repitiendo lo que dice (Apocalipsis 13:15-16). Este ha sido el mismo método usado por Satanás durante toda la historia, usar la fuerza para someter a las personas a los dogmas. Esto mismo sucedió en la Edad Media, el papado uso al poder civil para perseguir a los herejes, que supuestamente desafiaban al poder Romano. Es evidente que Martin eso está diciendo. Esto lo había predicho Elena White casi cien años antes:
“El mundo entero será incitado a la enemistad contra los adventistas del séptimo día, porque ellos no rendirán pleitesía al papado, honrando el domingo, la institución de este poder anticristiano. Es el propósito de Satanás hacer que sean extirpados de la tierra, a fin de que nadie pueda impugnar su supremacía en el mundo”. – {TM 36.2}


sábado, 18 de julio de 2020

El Sábado de Dios


AYUDANDO A LA IGNORANCIA PROTESTANTE Y CATÓLICA
Muchos protestantes y católicos preguntan ¿Donde Cristo o los Apóstoles mandaron a guardar el sábado en el Nuevo Testamento?
Respuesta: Si Cristo o los Apóstoles hubieran mandando a Guardar el sábado en El Nuevo Testamento, eso hubiera sido innecesario, ya que el Nuevo Testamento fue escrita en una ambiente judío (Juan 5:46-57), y los judíos profesaban guardar el sábado, el problema NO era el sábado. El problema era que lo guardaban mal.
¿CUAL ERA EL PROBLEMA DE LOS JUDÍOS?
Los fariseos en los tiempos de Cristo habían distorsionado el sábado con exigencias y cargas pesadas, cargas y tradiciones inventadas por ellos (Mateo 15:7-9), y de esta manera condenaban a quienes NO se sometían a estas exigencias. Según Flavio Josefo un historiador judío y fariseo dice que eran más de 600 leyes inventadas por los judíos. Estas exigencias había sido adheridas al sábado. Esto los llevo a condenar a Cristo por las obras de misericordia hechas el sábado (Mateo 12:1-2).
En cierta ocasión los fariseos condenan a los discípulos por cortar espigas en sábado (Mateo 12:1-8). Jesús presentó claramente qué hacer el bien, que las obras de misericordia estaban en armonía con la ley (Mateo 12:12). Termino lícito es un término jurídico, significa algo que esta en armonía con la la ley, la ley refleja el carácter de Dios que es amor, hacer obras de misericordia es también incluido en guardar el sábado.
PROPÓSITO DE LOS MILAGROS EN SÁBADO
Los milagros que hizo Cristo estaban en armonía con la ley de de Dios: sano muchos enfermos en sábado (Marcos 12:9-12; 3:1-5; Lucas 6:9,10), sano a la suegra de Pedro (Mateo 8:14,15), sano a un hombre con la mano seca (Mateo 12:9-13), expulsaba demonios en sábado (Marcos 1:21-28), sano a una mujer encorvada (Lucas 13:10-17), sano a un hombre hidrópico (Lucas 14:1-6), un paralitico (Juan 5:1-15), y un ciego de nacimiento (Juan 9:1-16).
El propósito de estos milagros, tenía dos objetivos, uno era rescatar el sábado de estas exigencias rabínicas (Lucas 4:16-18), enseñar cómo se guardaba y quitar la ceguera de los fariseos (Marcos 3:4-5). Jesús en el mayor ejemplo y modelo como guardar el santo día del Señor (1 Juan 2:6). El problema del mundo protestante es que ven el sábado desde la perspectiva de los fariseos, y no como Jesús lo hacía. El sábado fue creado para ser una delicia (Isaías 58:13-14), y recordar que Dios es nuestro Creador (Génesis 2:3; Éxodo 20:11), y que este mundo es resultado de la Creación de Dios, NO de la evolución.
JESUS NO QUEBRANTÓ LA LEY
Por otro lado, los cristianos que acusan a Jesús de violar el sábado, en una forjar indirecta están diciendo que Jesús fue un pecador, ya que pecado es infracción de la ley (1 Juan 3:4), y el sábado es parte de la ley (Éxodo 20:8-11), y violar un mandamiento es violarlos todos (Santiago 2:10-11). Cristo NO vino a quebrantar su ley, vino a darle su verdadero valor (Salmo 40:8; Isaías 42:21).
Autor del Artículo:
Rafael Diaz
/ Adventista

jueves, 9 de julio de 2020

Trump, Antes Ciro, Ahora Constantino

IGLESIA CATÓLICA “CHURCH MILITANT” VUELVE A COMPARAR A TRUMP CON CONSTANTINO, CREEN QUE EL ES EL ELEGIDO POR EL CIELO Y QUE NECESITA CONVERTIRSE AL CATOLICISMO
Traducción del artículo:
“Sr. Presidente, usted necesita ser católico. Y necesitas convertirte ahora.”
Hace unos cuatro años, Church Militant produjo un Vortex en la acalorada campaña de 2016 en la que comparamos a Donald Trump con Constantino.
Constantino, por supuesto, fue el único emperador que derrotó a Majencio en la batalla del Puente Milvio justo al norte del centro de Roma el 28 de octubre del año 312 d. C., que ocurre en la misma semana que las elecciones de este año.
La victoria allanó el camino para que el cristianismo se liberara de las persecuciones romanas y finalmente se convirtiera en la religión del Imperio Romano. Los relatos históricos contemporáneos de la batalla señalan que la noche antes de la rotunda (y algo inesperada) victoria, Constantine recibió una visión donde le dijeron que si pintaba el Chi-Rho en los escudos y petos de sus soldados, la victoria sería suya.
Chi y Rho son las dos primeras letras en griego del título de Nuestro Señor, Cristo. El mensaje que lo acompañaba era: "En este signo, conquistarás (In hoc signo vinces)". A pesar de que hay algunos puntos de discrepancia en los dos relatos históricos principales, esa es la sumatoria combinada, y señala: la victoria de Constantino que requirió un acto de fe de él, y el Cielo le prometió la victoria si obedecía.
Cuando Constantino marchó sobre Roma, nadie sabía quién ganaría esa batalla. Majencio ya evitó con éxito dos intentos de otros para tomar su trono y estaba bien preparado para defenderlo por tercera vez. Si Majencio hubiera ganado la batalla del Puente de Milvio, no se sabe cuál hubiera sido el destino de la Iglesia (o eventualmente la civilización occidental). Sí, la batalla fue tan importante.
Otro Constantino está ejerciendo presión sobre la capital del imperio, y una fuerza feroz con la intención de defender y avanzar en la depravación de su propio mundo está preparada para acabar con él. Al igual que el primer Constantino, él también es emperador, por así decirlo, pero está luchando contra otro emperador, un Maxentius moderno, tan arraigado y reclamando la misma autoridad.
¡Señor presidente, conviértase al catolicismo!
Constantino había venido a limpiar el pantano y se enfrentó a un repugnante estado imperial profundo. La mujer más importante en la vida de Constantino, la eventual Santa Elena, se había convertido al catolicismo y luego viajaría a Jerusalén y descubriría la verdadera Cruz, el Gólgota y muchos de los tesoros de la Redención y los traería de regreso y los establecería en Roma.
Constantino, sin duda, al menos estaba familiarizado con el cristianismo: había existido durante casi 300 años en ese momento, aunque todavía era ilegal, al menos oficialmente. Entonces, cuando Cristo se le apareció antes de la batalla, la persona de Nuestro Señor probablemente no era completamente desconocida para Constantino, aunque una visión celestial sigue siendo una visión celestial. Ciertamente habría escuchado mucho de Cristo y los cristianos.
Lo que trajo la victoria fue que Constantino respondió a una gracia que le fue dada, que él pudo haber aceptado o rechazado. El aceptó. También se convirtió al catolicismo, personalmente. Lo que nos lleva a nuestro punto. ¡Señor presidente, conviértase al catolicismo!
Es la Iglesia, la única Iglesia, porque solo hay una Iglesia fundada por Cristo (el mismo Cristo que prometió la victoria a Constantino, que usó su victoria para restablecer el orden en el Imperio y liberar a la Iglesia, que puso en marcha eventos que conduciría al establecimiento de la civilización occidental).
Hoy, la civilización occidental necesita que Constantino reaparezca, pero Constantino necesita aceptar la gracia que le fue dada y responder a ella.
Primero, una conversión al catolicismo, que, de alguna manera, ya ha comenzado, crearía un enfrentamiento católico versus católico en noviembre. Y podrías encontrarte con Biden en el Puente de Milvian y acabar con él, de demandante en demandante, y llamarlo por su falso catolicismo y reclamar la Fe. No tiene derecho sobre la fe más allá de su certificado de bautismo. No solo es un traidor a su país, como lo revela su política, sino que precipitó esa traición con traición contra la Fe.
En segundo lugar, una conversión al catolicismo contextualizaría la elección de lo que realmente es: una gran batalla espiritual, cuyos efectos se sentirán mucho después de que el recuento de votos se haya detenido.
Dado que las estatuas son tan omnipresentes en las noticias en estos días, establezca una estatua que muestre la batalla en curso entre la luz y la oscuridad, y el eventual ganador. Coloque una estatua de San Miguel Arcángel, una como la que tenemos aquí en nuestro estudio, como un recordatorio para la bestia infernal de su lote final.
El cielo lo eligió, señor presidente. Tan improbable como muchos piensan que es, el Cielo te eligió a ti; ahora, debes elegir el cielo.
Entendemos que nuestra primera dama reza el Rosario. Reza con ella; reza con tu primera dama a Nuestra Señora. Ella te guiará a la plenitud de la verdad, porque ella es la madre de la Verdad y los deseos que todos vienen a su divino Hijo. Todo esto puede parecer un poco extraño, señor presidente, aunque sospechamos que no del todo.
De vez en cuando, dices algo aquí y allá que indica que la gracia es rápida en el trabajo. Creemos firmemente que es este movimiento de gracia el que ha colocado los poderes del infierno contra ti. Y hablando de poderes contra ti, ya eres más católico que la mayoría de los obispos de los EE. UU., Sin duda, un nivel bajo, pero aún así es cierto. Lo más importante, señor presidente, usted es un hombre de buena voluntad, un hombre que quiere seguir la verdad, a donde sea que lo lleve.
Tu pasado no importa. Cada santo tiene un pasado y cada pecador tiene un futuro. Church Militant ha estado diciendo durante cuatro años que ganaste en el '16 porque la Reina del Cielo te eligió para jugar un papel importante en revelar y exponer la profundidad del mal en la nación. Lo has hecho y necesitas seguir haciéndolo.
Pero en este punto, el tono de la batalla es tan feroz que necesitas devolver el favor, por así decirlo, y extraer las gracias adicionales que provienen de la conversión, un giro hacia la plenitud de la verdad y su aceptación de ella. Necesitas preparar tu alma, personal y profesionalmente, para el próximo ataque.
Estados Unidos es el último dominó en caer, la última gran esperanza de la palabra, incluso con todos sus muchos errores y males, que, en un segundo término, debe comenzar a deshacer lo mejor que pueda.
Toda la violencia, la blasfemia y la destrucción presentes en las calles son demonios que sienten o sienten que casi han logrado la victoria completa. Solo un empujón final más y el mundo puede caer en una oscuridad infernal. El cielo lo eligió, señor presidente. Tan improbable como muchos piensan que es, el Cielo te eligió a ti; ahora, debes elegir el cielo. Necesitas recibir el cuerpo y la sangre de Nuestro Bendito Señor. Mientras las multitudes poseídas se arrodillan ante los dioses políticamente correctos del imperio moderno, debes arrodillarte ante la Reina del Cielo y su divino Hijo.
Abrace la plenitud de la fe, señor presidente, incluso si no la comprende completamente. No necesitas entenderlo completamente; solo necesitas entenderlo lo suficiente. Nadie entiende a Dios completamente. Constantine no lo hizo, sin embargo, se le dio la victoria para que el Cielo pudiera usarlo para crear un mundo nuevo, un mundo que ahora te corresponde a ti preservar.
El Señor del cielo y de la tierra es también el Señor de la historia. Y el momento de la historia ha llegado, señor presidente, en 1600 Pennsylvania Avenue. Coloca una estatua de San Miguel en la Casa Blanca y conviértete a la fe católica. Luego, ve a la batalla y contempla el poder de Dios.
Church Militant
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NOTA:
¿Será que Trump ganará las elecciones y bajo su administración impondrá la Ley Dominical como lo hizo Constantino? ¿Logrará bajo su gobierno unificar la Iglesia y el estado? ¿Podrá Trump unir a los católicos y los protestantes en puntos comunes como unió Constantino el paganismo y el cristianismo?…
“No estamos ahora en condiciones de describir con exactitud las escenas que ocurrirán en nuestro mundo en el futuro, pero si sabemos que este es un tiempo cuando debemos velar y orar porque el gran día del Señor esta cercano.” 2MS 40.
Hace tiempo atrás, la cadena católica EWTN difundió un vídeo de Trump con un mensaje de un minuto a los católicos, en el que recuerda la hostilidad de la Administración Obama hacia la Iglesia, que promete revertir.
“Los católicos son una parte importante de la historia de Estados Unidos. Estados Unidos se ha fortalecido con católicos que trabajan duro. Desde Nueva York a California, la historia católica es realmente extraordinaria y grandiosa. Desde custodiar los derechos civiles a educar a millones de niños, sirviendo a los pobres y ayudando a definir el movimiento provida, sacerdotes y laicos católicos en todo el país han hecho innumerables contribuciones al éxito de Estados Unidos y a la historia de éxito de Estados Unidos. Los políticos de Washington han sido hostiles a la Iglesia, han sido hostiles a los católicos, han sido hostiles a los miembros del catolicismo. Mi gobierno estará al lado de los católicos estadounidenses para promover los valores que todos compartimos como cristianos y estadounidenses. Que Dios os bendiga y Dios bendita a los Estados Unidos de América. Haremos que Estados Unidos sea grande de nuevo”.
El 5 de octubre, Trump escribió una carta a Gail Buckley, presidente de la Catholic Leadership Conference. En el mensaje, Trump elogia al arzobispo de Denver, Samuel Aquila, y a su predecesor, ahora arzobispo de Filadelfia, Charles Chaput, dos de los prelados más destacados del catolicismo militante en el país y afirmó:
“Tengo un mensaje para los católicos”, tras recordar, en línea similar al vídeo, la labor social de la Iglesia en todos los ámbitos:
“Estaré ahí para vosotros. Estaré junto a vosotros. Lucharé por vosotros”.
En otros discursos con propuestas similares, el magnate buscó seducir a grupos de evangélicos de todo el país. Y el resultado final fue que Donald Trump obtuvo el voto de la mayoría de los cristianos evangélicos y católicos convirtiéndose en el presidente electo de los EEUU.
En una entrevista exclusiva con The Brody File, Donald Trump dijo:
“La iglesia tiene que tener más poder.”
“Han quitado mucho poder a la iglesia. Yo quiero devolver el poder a la iglesia. El cristianismo está siendo cortado en pedazos; poco a poco está siendo quitado.”
Trump se comprometió a promover los valores que todos compartimos como cristianos y estadounidenses. ¿Cuáles son los valores que comparten los “protestantes” y los católicos de los Estados Unidos? ¿Cuales son los puntos comunes que unen a la mayoría de los cristianos? Uno de esos puntos comunes que une a la mayoría de la cristiandad es el descanso dominical.
No sabemos sí bajo el gobierno de Trump se impondrá la Ley dominical pero las palabras del magnate nos recuerda la profecía de Apocalipsis 13, y a las advertencias del Espíritu de Profecía que dicen:
✍️ El Conflicto de los Siglos, pg. 566.4)
Establézcase en los Estados Unidos el principio de que la iglesia puede emplear o dirigir el poder del estado; que las leyes civiles pueden hacer obligatorias las observancias religiosas; en una palabra, que la autoridad de la iglesia con la del estado debe dominar las conciencias, y el triunfo de Roma quedará asegurado en la gran República de la América del Norte.”
✍️ El Conflicto de los Siglos, pg. 439.3
“Cuando las iglesias principales de los Estados Unidos, uniéndose en puntos comunes de doctrina, influyan sobre el estado para que imponga los decretos y las instituciones de ellas, entonces la América protestante habrá formado una imagen de la jerarquía romana, y la inflicción de penas civiles contra los disidentes vendrá de por sí sola.”
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